jueves, 29 de abril de 2010

CEFALEA MIGRAÑOSA

La presencia de síntomas oftalmológicos durante un episodio de cefalea hemicraneal es extremadamente frecuente, sobre todo en la fase prodrómica. Hasta hace poco tiempo se clasificaban a las migrañas en:

• Clásica o típica

• Atípica o común

• Oftalmopléjica

• Acompañada

• Complicada.

La última clasificación de la International Headache Society (Tabla 2) distingue varios tipos de cefaleas distintos (entre ellos 7 clases de cefaleas migrañosas) y aún así reserva el epígrafe 13 para aquellas cefaleas que no cumplen criterios de ninguno de los anteriores. Se trata sin duda de la patología más frecuente de las que tratamos en esta breve revisión dado que algunos estudios cifran su incidencia en el 17% de mujeres y 6% de varones norteamericanos. En nuestro medio se estima que afecta al 3-5% de la población general aumentando hasta un 15% en el grupo de las mujeres en edad reproductiva .

Simplificando en exceso podemos decir que se trata de un episodio de cefalea hemicraneal que se acompaña de una disminución de visión transitoria, fotopsias, parálisis oculomotoras u otros trastornos visuales. Los casos mas angustiosos para el paciente, y que le obligan a acudir de urgencias, son episodios de pérdida total de la visión de ambos ojos por periodos que el paciente suele datar entre 10 y 30 minutos, siendo la media mas frecuente de unos 20 minutos. La pérdida de visión ocurre rápidamente y es frecuente la aparición de escotomas o hemianopsias previas a la pérdida total de la visión. Transcurrido el tiempo comentado el paciente vuelve a tener la misma visión previa.

Quisiéramos comentar aquí algunos hechos característicos de estos episodios:



• Las pérdidas bruscas de la visión se suelen referir a ambos ojos.

• Suelen ser totales o parciales con grandes escotomas.

• Suelen ser mujeres jóvenes

• Gran componente de ansiedad por parte de la paciente.

• La visión se recupera totalmente en todos los casos.

Se trata de una entidad cuyo origen parece ser un espasmo vascular que compromete las regiones encefálicas relacionadas con la función visual. Habitualmente se trata de una paciente joven con antecedentes de cefaleas de repetición, probablemente pulsátiles y hemicraneales, con aura neurológica o no y que ocasionalmente se acompañan de síntomas oftalmológicos.

El examen oftalmológico no suele aportar datos de interés excepto en el caso de presentar una parálisis muscular. Es importante el examen de fondo de ojo para descartar la presencia de un edema de papila que pudiera hacernos pensar en otra etiología y la práctica de una campimetría computerizada para descartar escotomas o defectos en el campo visual reales. Si el caso es típico la prescripción de un analgésico potente y la remisión al neurólogo deberían ser las únicas decisiones a tomar. Si el cuadro parece atípico, sobre todo el componente de cefalea, la práctica de un TAC craneal permitirá descartar la presencia de patología intracraneal.

TABLA 2
Clasificación internacional de las cefaleas migrañosas

1 • Migraña sin aura

2 • Migraña con aura

3 • Migraña oftalmopléjica

4 • Migraña retiniana

5 • Cefaleas periódicas infantiles que pueden ser precursoras o estar asociadas a migraña

6 • Complicaciones de la migraña

7 • Cefaleas migrañosas que no cumplen los criterios anteriores